Carlos "Cubena"Guillermo Wilson

El aporte cultural de la etnia negra en Panamá

 

Notas*Bibliografía

Tras la conmemoración del V Centenario del histórico año de 1492, una de las principales metas de los historiadores, hoy día, debe ser reescribir la historia del Caribe y Latinoamérica para corregir y, además, presentar importantes acontecimientos que han sido alterados u omitidos de la historia oficial.

Ante todo, por ejemplo, hay que corregir y completar algunos conceptos históricos como el de "indios salvajes" cuando se hace referencia a grupos indígenas, porque, pese al generalizado concepto falseado, en realidad, algunos grupos indígenas dejaron huellas importantes de su civilización, como los olmecas en Veracruz, los mayas en Chichén-Itzá, los incas en Machu Picchu y los aztecas en Tenochtitlán.

Igualmente, como en el citado caso de los indígenas, es imprescindible presentar una historia más completa y, sobre todo, auténtica de otros grupos étnicos que oficialmente han sido ignorados, como el caso del importante aporte cultural de los africanos y sus descendientes en el Caribe y Latinoamérica, porque, desde 1492 hasta la fecha, no han recibido ni el estudio ni el reconocimiento que se merecen. Este descuido, en parte, según el juicio del etnólogo y antropólogo norteamericano Sidney W. Mintz, se debe al hecho de que:

Independientemente de los pormenores de los distintos períodos históricos, la exclusión discriminatoria de personas de origen africano de la corriente de la vida nacional, ha sido un tema deprimente y constante en la historia del Nuevo Mundo. (Mintz en Moreno Fraginals 394).

El profesor Ricardo E. Alegría, investigador del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, también observó en un estudio lo poco que se ha hecho para conocer mejor la participación y el aporte de la gente de etnia negra al Caribe y Latinoamérica:

Los pobladores negros que desde los primeros años se trajeron de sus tierras africanas, a pesar de la injusticia que motivó su presencia en América, también contribuyeron notablemente a la formación del Nuevo Mundo, y su huella se manifiesta decisivamente en los pueblos americanos, en especial en el área del Caribe. (Alegría 7).

En el caso específico de Panamá, en cuanto al descuido, la negación y hasta el rechazo del aporte de los afrodescendientes a la historia, cultura y composición demográfica de los panameños, el distinguido y estudioso profesor Armando Fortune comentó lo siguiente en el ensayo "El Negro en la Cultura Panameña":

Los estudios realizados hasta la fecha por etnógrafos, antropólogos, sociólogos e historiadores de nuestra cuestión social ponen claramente de manifiesto que el negro fue y es un elemento básico al que Panamá debe, en gran parte, no solamente su existencia económica, sino igualmente los principales rasgos extra-europeos de su cultura y organización social.

La cultura Africana y su influencia en Panamá están lejos de ser una curiosidad etnográfica. Es una realidad viva y creadora que espera se le reconozca el lugar que le corresponde en nuestra vida nacional. (Fortune 1962: 26-31).

No obstante los empeños obsesionados de algunos panameños por desafricanizar y hacer caso omiso del aporte de los afrodescendientes en Panamá, donde, aún hoy día, hay rasgos que muestran sentimientos y prejuicios racistas como, en efecto, en el pasado se manifestaron con la sanción de la ley en la Constitución de Panamá de 1941 y el sistema norteamericano discriminatorio "Gold Roll" y "Silver Roll", sistema que empezó en 1904 y en lo que hasta el 31 de diciembre de 1999 fue la Zona del Canal de Panamá, es justo e importante notar los primeros logros por reconocer y valorar el aporte de los afrodescendientes en el Istmo: Panamá fue sede del II Congreso Internacional de las Culturas Negras de las Américas en 1980, y en ese año se inauguró el Museo Afro Antillano de Panamá; el 26 de noviembre de 1998, la Alcaldesa de la Muy Noble y Leal Ciudad de Panamá, Señora Mayín Correa, inauguró el Pueblito Afroantillano; bajo el gobierno nacional de la Excelentísima Presidenta, Señora Mireya Moscoso, mediante la Ley No. 9 de 30 de mayo de 2000, se estableció el Día de la Etnia Negra Nacional; el 17 de septiembre de 2000, se inauguró el Centro George Westerman y el Museo Diggers; el Comité Nacional del Centenario (Panamá 1903-2003) y el Proyecto de Foros Académicos del Centenario, junto con el patrocinio de la Fundación Emily Motta, a propósito de la Jornada de Conmemoración de la Etnia Negra Nacional, el 29 de mayo de 2002, en el Museo del Canal Interoceánico, se organizó una Conferencia Magistral: El Aporte Cultural de la Etnia Negra en Panamá, y, en víspera de este acontecimiento en el Museo del Canal Interoceánico, en un discurso en la Universidad de Panamá, el Dr. José Miguel Alemán, Vicepresidente del Comité Nacional del Centenario, afirmó que un propósito era: "…reconocer los aportes de este grupo humano (los afrodescendientes) al desarrollo nacional"; el 30 de mayo de 2002, el Comité Nacional del Centenario, en el Centro Regional Universitario de Colón, celebró la Velada Cultural: Cien Años de República, Quinientos Años de Negritud; el 30 de mayo de 2002, en un acto solemne en el Salón Amarillo del Palacio Presidencial, la Excelentísima Señora Mireya Moscoso, Presidenta de la República, condecoró a ocho distinguidas personalidades de la comunidad afro-panameña con la Orden Vasco Núñez de Balboa, en Grado de Caballero1.

Los estudiosos de la presencia africana en el Caribe han documentado el hecho de que el aporte de la etnia negra a la región del Caribe, sobre todo en Panamá, ha sido constante e importante. El propósito de este estudio es presentar las huellas de siete aportes destacados de la etnia negra en Panamá: I. El aporte en la época de los exploradores; II. El aporte en la época de la esclavitud; III. El aporte en la época de los libertadores; IV. El aporte en la música folclórica panameña; V. El aporte en la época del Ferrocarril y el Canal; VI. El aporte en el habla del panameño; VII. El aporte en la literatura panameña.

I. El aporte en la época de los exploradores

Llama la atención el hecho de que son varios los investigadores que han estudiado la presencia africana antes de 1492 en México y Panamá: las cabezas colosales de la cultura olmeca, en Veracruz, México, y el arte escultórico de varios personajes de la cultura de Barriles, que se desarrolló en Panamá, por los alrededores del volcán Barú, en la Provincia de Chiriquí (Van Sertima, Casimir de Brizuela).

Otro hecho que llama la atención en este estudio, en cuanto a la presencia africana en el Istmo de Panamá, después de 1492, es el explorador de la etnia negra Nuflo de Olano.

Por los estudios del profesor Armando Fortune, se sabe de la participación, en las exploraciones en Darién, de Nuflo de Olano, "de color negro", un compañero de Vasco Núñez de Balboa, y uno de los 67 "héroes" mencionado por el Escribano Real Andrés de Valderrábano en el acta del descubrimiento del Mar del Sur, un martes 25 de septiembre de 1513 (Fortune 1967: 58-59).

II. El aporte en la época de la esclavitud

El profesor Manuel Lucena Salmoral, catedrático de Historia de América en la Universidad de Alcalá de Henares, España, en el prólogo de su obra Los códigos negros de la América Española, en cuanto a la trata de negros transatlántica, citó al historiador francés Jean Michel Deveau, quien la calificó como "la tragedia más gigantesca de la historia humana por su magnitud y por su duración" (Deveau en Lucena Salmoral I).

Según los cronistas e historiadores, el primer lugar en Tierra Firme donde los españoles llevaron esclavos africanos fue al Istmo de Panamá (Saco, Fortune 1967 ).

El valioso aporte de los esclavos africanos, negros y mulatos libres al desarrollo de la vida colonial en el Istmo de Panamá es difícil de calcular con exactitud. Este aporte no es motivo de orgullo para los panameños de ascendencia africana, porque fue forzado, doloroso, cruel e inhumano, por la separación de familias, el abuso a los niños en todos los trabajos esclavizados, la nutrición paupérrima, los barracones miserables, los azotes con látigos, los cepos, las mutilaciones, los ahorcamientos... No obstante, los historiadores han documentado el hecho de que los esclavos africanos fueron la principal mano de obra en las exploraciones en Darién, las construcciones en Nombre de Dios, Portobelo, Natá, Santiago, Parita, Tonosí, Los Santos, Montijo, Antón, Penonomé, Chorrera, Remedios, Soná, La Palma en Las Tablas y, sobre todo, en la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Panamá: las fortalezas, los puertos, los edificios administrativos del gobierno colonial, los conventos, las iglesias, las minas, los aserraderos, y como conductores de recuas de mulas, como de buzos en las pesquerías de perlas, en la agricultura, los hatos de ganado, la milicia y, también, en los cañaverales e ingenios de azúcar (Carles, Castillero Calvo, De la Guardia, Fortune 1994 ).

III. El aporte en la época de los libertadores

El primer "Grito de Libertad" a causa de un cimarronaje se escuchó el 26 de diciembre de 1522, cuando los esclavos africanos lucharon contra la tiranía del yugo de la esclavitud en Santo Domingo, la primera colonia española en el Nuevo Mundo. Esto ocurrió en la hacienda del Virrey, Almirante y Gobernador don Diego Colón (Arciniegas, Franco, Larrazábal Blanco).

Sin embargo, el "Grito de Libertad" que más resonancia tuvo en el Caribe y cambió la historia del mundo, empezó la noche del 22 de agosto de 1791, cuando Buckman, un esclavo que había llegado de Jamaica, rechazó la tiranía en la parte francesa de la isla La Española, hoy día la República de Haití. (Ott ).

En efecto, en Haití, el primero de enero de 1804, se estableció la primera república en el Caribe, tras una sangrienta revolución dirigida por libertadores de la etnia negra, con el apoyo de miembros franceses de la Sociedad Amigos de los Negros ---Amis des Noirs---, quienes defendían los derechos de la Revolución Francesa para todos los ciudadanos franceses: blancos y negros.

En los anales sobre el cimarronaje en el Nuevo Mundo, entre los líderes cimarrones, como Lemba en Santo Domingo, Gallo en Cuba, Yangá en México, Zumbí en Brasil, Benkos en Colombia, Satuyé en las comunidades caribeñas garífunas, y en Panamá encontramos a Felipillo, Luis de Mozambique, Antón Mandinga, Pedro Casanga, Juan Angola, Juan de Dioso; pero sobre todos, se destaca Bayano, uno de los primeros Libertadores en las colonias españolas y el más célebre en el Istmo de Panamá, a quien los africanos cimarrones llamaron "Rey", porque valientemente luchó contra la tiranía del yugo de la esclavitud. Los historiadores han documentado el heroísmo de Bayano, el fundador de los primeros pueblos libres ---palenques--- a lo largo del Camino Real, cerca de Nombre de Dios y Portobelo (Carles, De La Guardia, Fortune 1975).

De este valiente Rey Cimarrón, Bayano, paladín africano de la libertad y la dignidad humana —sus hazañas fueron célebres—, Juan de Miramontes Zuázola dedicó los siguientes versos:

.........................................................

"Su Capitán llamábase Ballano,

que fue de quien tomó la tierra el nombre,

cuyo valiente pecho y diestra mano

hazañas intentó de inmortal hombres;

pues hizo en Panamá que el castellano,

de su atrevido osar tal vez se asombre;

..........................................................

..........................................................

"Era de formidable aspecto fiero,

corpulento, feroz, basto, membrudo,

de traza, talle y hábito grosero,

de lenguaje bozal, de ingenio rudo;

pero de esfuerzo y ánimo guerrero,

tan ágil, denodado, pronto, agudo,

que, al claro día ni a la noche oscura,

no estaba en parte de él cosa segura. (Miramontes Zuázola en Fortune 1975)

IV. El aporte en la música folclórica panameña

En Latinoamérica, la música folclórica panameña se destaca por sus danzas, movimientos de manos, pies y cadera, y, sobre todo, los ritmos alegres de sus tambores: ritmos sonoramente marcados por la herencia africana.

En otro importante ensayo, en cuanto al aporte de la etnia negra en la música folclórica panameña, el profesor Armando Fortune señaló:

Aseguran algunos historiadores, etnólogos, folkloristas y musicógrafos panameños, que quisieran esconder, disimular, negar o borrar cualquier vinculación negroide, en el pasado, de nuestra nación con Africa debido a ciertos sentimientos de incomprensible sonrojo y empeñados en hacer de Panamá un país a la indoeuropea y desafricanizarla a au trance, que la mayor contribución a la mística panameña es de origen indígena y erurooccidental y no africana... (Fortune 1973: 47).

Sin embargo, según los estudios y las investigaciones del Dr. Manuel Zárate y la profesora Dora Pérez de Zárate, en la obra Textos del tamborito panameño, tras de analizar el tamborito congo, se afirma:

...un tamborito tal vez más oscuro que el común, pero tamborito al fin, y quizás si hilamos un poco delgado, podríamos hasta aventurar la afirmación de la posibilidad de que en sus tambores viva el origen de nuestro baile nacional (Pérez de Zárate 124).

Es interesante notar que, según Julian Cáceres Freyre, director del Instituto Nacional de Antropología Argentina, al hacer un análisis de la alegría de las danzas típicas panameñas, comentó en el prólogo de la obra de la profesora Dora Pérez de Zárate: "...sin lugar a dudas se nota claramente la influencia del aporte africano, que es el que dá la nota distintiva y que hace del folklore de este país (Panamá), uno de los más interesantes dentro de los de Hispanoamérica" (Cáceres Freyre en Pérez de Zárate 13).

En efecto, no cabe la menor duda que, como ejemplo contundente de la herencia africana, en la más auténtica música panameña, sobresale el aporte de la etnia negra. A pesar de la esclavitud dolorosa e injusta, los ritmos africanos alegran el tamborito, la cumbia, el bunde, el bullerengue, el bambasú, el saracundé, el quitipié, la danza del Toro Guapo, la cachimba portobeleña y las danzas de los negros congos de Portobelo, Nombre de Dios, Palenque, María Chiquita...

V. El aporte en la época del Ferrocarril y el Canal

El aporte de la etnia negra aumentó considerablemente en el Istmo de Panamá cuando en 1849 se intensificó la fiebre del oro en California, Estados Unidos de Norteamérica, por la necesidad de construir un ferrocarril transístmico en Panamá (para facilitar el transporte de los buscadores de oro —Forty-Niners— que llegaban en embarcaciones a Panamá desde Nueva York rumbo a California). A Panamá, entre 1850 a 1855, llegaron contratados por una compañía norteamericana millares de obreros afrocaribeños, principalmente, 5,000 de Jamaica (Lewis, Conniff 1985).

Luego, entre los años 1880 a 1889 más de 50,000 mil obreros y sus familias afrocaribeños de Martinique, Guadeloupe, St. Lucia, Barbados y otras islas llegaron a Panamá durante la construcción del proyectado canal a nivel bajo la dirección de una compañía francesa organizada por el ingeniero Ferdinand de Lesseps (Conniff).

La mayor parte de los obreros afrocaribeños (31,071 de un total de 45,107), la principal mano de obra de la llamada "Gran Zanja" (Lewis, Westerman 1980, Conniff 1985), y "una de las más espectaculares maravillas de la ingeniería" (Newton), llegaron de la Guayana Inglesa, las islas Barbados, Jamaica, Trinidad, Grenada, St. Kitts, St. Vincent y otras islas a Panamá bajo contrato con los norteamericanos que construyeron el Canal de Panamá entre 1904 y 1914.

En cuanto al importante aporte de los obreros antillanos a Panamá, la profesora Velma Newton en su libro Los Hombres del "Silver Roll", citó el elogio del coronel Goethals:

En el trabajo de la construcción, los obreros antillanos tuvieron una gran participación y de mucho crédito...puede decirse con veracidad que al suministrar una amplia oferta laboral, hicieron que la obra se lograra con mayor facilidad de lo que hubiera sido posible sin ellos. (Goethals en Newton 232).

El orgullo y sentimiento patriótico por la nueva patria de los canaleros —diggers— inmigrantes antillanos, que participaron en la construcción del Canal de Panamá, lo expresó elocuentemente el señor Joseph Dixon en el poema "No Soy Panameño":

No soy panameño

Pues no soy de aquí;

Yo soy antillano

Y en Grenada nací.

Aunque no soy panameño

Puedo apreciar

El cariño de un pueblo

Que siempre he de saludar.

No soy panameño,

Grenada es mi patria,

Pero no seré ingrato

A mi querida madrastra.

Yo no soy panameño,

Pero mis hijos, claros son;

Todos tienen sus orgullos,

Y también su corazón.

Aunque no soy panameño,

Mi esposa, claro es;

Y nuestros cinco hijos

Son de esta hermosa tierra

panameña en donde nacieron

bajo la luna istmeña

En la ciudad de Colón.

Yo no soy panameño

Pero amo a esta tierra;

En donde he vivido

La mayor parte de mi vida.

Yo no soy panameño,

Pero yo qué culpa tengo;

Dios es el único dueño

De nosotros y el mundo. (Dixon, 14)

VI. El aporte en el habla del panameño

El etnólogo cubano Fernando Ortiz presentó el interesante concepto de la "transculturación" en el libro Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar (1940). La transculturación, según Ortiz, "es un paulatino proceso histórico-cultural que abarca las siguientes fases: la hostil, la transingente, la adaptiva, la reivindicadora y la integrativa". (Ortiz en Garganigo 453).

En cuanto a transculturación, tras casi ocho siglos de dominación musulmana en la Península Ibérica, la cual empezó en el año 711 con la invasión del general africano Tarik, un ex esclavo, comandante de las tropas mahometanas (esta dominación islámica no terminó finalmente hasta el año histórico de 1492 con la toma de La Alhambra de Granada, el más famoso palacio de los nazaritas en España, en vísperas de la llegada de la Santa María, la Pinta y la Niña al Mar Caribe), afortunadamente, los Reyes Católicos no ordenaron, con celo reconquistador, la destrucción del famoso palacio en Granada de los "enemigos infieles" quienes rezan en mezquitas; y, más importante aún, el Santo Oficio de la Inquisición, con fanatismo purificador, no condenó a la hoguera al monje Elio Antonio de Nebrija, por escribir la primera gramática de una lengua "contaminada": la lengua castellana. Según los peritos en la materia, la lengua natal de la reina Isabel la Católica, tiene 10% de su vocabulario en árabe, la lengua de los conquistadores herejes: arroz, azúcar, algodón, alcalde, alacrán, alcahuete, almohada, alcoba, etc., etc., y la muy popular palabra ---¡ojalá!---, la cual tiene su origen en la expresión árabe wasa Allah, "y quiera Dios".

Un excelente ejemplo del concepto de transculturación es la lengua castellana: la lengua en que Miguel de Cervantes Saavedra, en el siglo XVII, escribió la más sobresaliente novela de la cultura universal: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.

En efecto, otro buen ejemplo del concepto de transculturación es el español que hablan los panameños. En el habla de los panameños se encuentran huellas de palabras que tienen su origen en lenguas africanas: bemba, bullerengue, bunde, burundanga, cabanga, cachimba, chéchere, congo, cumbia, dengue, guineo, guandú, motete, ñame, quilombo...

Llaman poderosamente la atención los estudios de destacados lingüistas panameños y extranjeros en el habla de los negros congos de Panamá, uno de los "criptolectos afrohispánicos" más documentados por su esencia de inversiones semánticas, juegos de palabras, deformaciones jocosas e improvisación ritualizada. El habla de los negros congos panameños, que ha sobrevivido desde la época de la esclavitud africana, y que por mucho tiempo se consideró sencillamente como un "mal castellano", por ejemplo, etá con dos ojo abietta (< está con los ojos abiertos) 'murió' (Lipski 156), según el eminente lingüista norteamericano John Lipski:

...los congos en efecto hablan 'mejor' que las personas que sólo hablan castellano contemporáneo, ya que los congos hablan un lenguaje con una proeza increíble, fruto de un aprendizaje deliberado y meticuloso. Los negros congos han convertido la marginalidad sociolingüística en trofeo de su resistencia secular a la subyugación y la asimilación por la cultura dominante. (Lipski 154).

Además, cabe destacar que, por el efecto de la transculturación en Panamá, en las aulas universitarias, a los estudiosos interesados en cubanismos, mexicanismos, argentinismos y otros americanismos les llamará la atención de modo especial los panameñismos, porque, en diferentes periodos, se han presentado huellas del aporte de la etnia negra en el español de Panamá de los afrodescendientes de la época colonial y, también, huellas de los afrodescendientes de los inmigrantes antillanos, obreros del Ferrocarril y el Canal. Las huellas de dichos aportes en el español panameño se pueden observar en el siguiente párrafo:

Vecina, yo no soy vidajena, y no me gusta esa vaina de revulú, pero te voy a contar un bochinche bajo una condición: no quiero burundanga ni mucho menos wapí, pero si me das de comer un poco de chicheme, concolón, carimañola, sancocho y mondongo, y también si escucho música chévere de congo, cumbia, saracundé y calipsó. Ese man flacuchento y ñato vestido de guayabana azul y sombrero montuno que viene allí, la abuela es una martiniqueña frenchí que habla patuá y a él le dicen Flacobala. Pues, él era mi cacique, pero ahora es mi pasiero. Su motete ya no tiene ñame, guineo ni guandú. Lo que tiene es un pocotón de chécheres. Según la comadre fula radiobemba, el cambio en ese laopé no se debe a un macuá ni al quenque, porque el man no es canyacero ni tiene vicios de fumador, y no es un alelado. Pero el cambio sí se debe a la tremenda cabanga por no ver a la gial que es norsa en el hospital Santo Tomás. Ella es la misma enfermera que cuida mi chichí y tu chiquilín. Sí, ¡ombe!, la gial que es reina del bullerengue, bambasú y del bunde. La mamá es de Garachiné, allá en Darién, y el papá es el man que come mucho patacón, patí y domplín, y parece yumeca, pero es buchí de Río Hato o Penonomé. El man no es ni cocobolo ni calungo porque tiene el pelo cuzcú acholado. Sí, el mismo señor que no es pilinque y ayer te regaló un cuara de propina después de comprar en ganga la hamaca, la cadena chata y la cachimba. Pues, es verdad, ese man no es camaján, es un pulpo con camarón aquí y allá de día, y, hasta por la noche, werkea de guachimán2.

VII. El aporte a la literatura panameña

En la literatura panameña hay importantes aportes de escritores de la etnia negra. Por ejemplo, se destaca el poeta modernista Gaspar Octavio Hernández (1893-1918). El eminente crítico literario, Rodrigo Miró Grimaldo, en un estudio escribió: "Su poesía es esencialmente musical, y tiende a eludir la realidad... Con todo, su obra constituye unos de los más importantes logros de la poesía panameña"(Miró 1974: 289).

Gaspar Octavio Hernández fue uno de los primeros patriotas en presentar la inquietud por la soberanía ultrajada, consecuencia del concepto "a perpetuidad" en el Tratado Hay-Bunau Varilla del año 1903. En el poema "A Panamá", Gaspar Octavio Hernández expresó con fervor patriótico:

Cíñete casco de adalid! Entona

no himnos de paz sino canción guerrera

que derrame su música altanera

con estruendo marcial, de zona en zona.

¡Oh emperatriz y sin corona!

No ves cómo se pliega tu bandera

cuando advierte que ríes placentera

al mismo buitre que tu herida encona?

Sé heróica y digna ¡oh! patria... todavía

____aunque ave inicua te rasgó la entraña___

no te avergüence infamia y cobardía!

Pues en medio al dolor que te acompaña,

puedes gritar con fuerza y gallardía

que aún tienes sangre de tu abuela España (Hernández 207).

En cuanto a los poemas de Federico Escobar (1861-1912), "El Bardo Negro", Rodrigo Miró Grimaldo escribió: "Su condición de obrero y de negro originó una serie de poemas de indiscutible mérito, expresión de ideas progresistas en lo político y social" (Miró 1972: 167).

En el poema "Nieblas", el poeta Federico Escobar expresó orgullo e inquietud por su etnia:

También negro nací; no es culpa mía.....

El tinte de la piel no me desdora,

pues cuando el alma pura se conserva

el color de azabache no deshonra. (Escobar en Miró 1966: 65)

El maestro y gran escritor panameño Rogelio Sinán presentó el tema del conflicto racial en las novelas La Isla Mágica y Plenilunio, y, también, en los cuentos de la obra La boina roja. Pero el novelista panameño que más desarrolló dicho asunto fue Joaquín Beleño.

Joaquín Beleño es el escritor panameña más reconocido en los círculos literarios internacionales por su trilogía canalera: Luna Verde, Curundú y Gamboa Road Gang (Los forzados de Gamboa). Esta trilogía reconoce la presencia y el importante aporte de los inmigrantes antillanos y sus descendientes —con rechazo y desdén marginados y con odio llamados chombos3— en la construcción del Canal de Panamá. Además, esta trilogía denuncia la injusticia y el racismo del sistema norteamericano "Gold Roll" y "Silver Roll" tanto en Panamá como en lo que fue la Zona del Canal.

Hay escritores de la etnia negra nacional que han aportado con su creatividad y estudio al enriquecimiento de la literatura panameña con poemas, ensayos, cuentos, novelas y teatro.

Earl V. Newland y Joseph Dixon son dos de los primeros poetas afrodescendientes en expresar en inglés los sentimientos y anhelos de los inmigrantes antillanos en Panamá. Las musas de Newland y Dixon les inspiraron en temas de amor, hermandad, religión, justicia social, patriotismo, carpe diem

El poeta Newland ha escrito más de cincuenta poemas. El tema religioso se presenta en "God's Truth Has Set Me Free":

My soul was overburdened with frustration and with fright,

I suffered pains and ag'ny, ev'ry morning, ev'ry night.

I called upon my Maker so to overcome my plight;

His Truth would set me free.

Chorus: Glory, glory, Alleluia; glory, glory, Alleluia;

Glory, glory, Alleluia; God's Truth will set me free.

I told Him I was lonely and was void of happiness,

For me there was no peace, but only fear and bitterness.

God calmly reassured me He would lighten my distress;

His Truth will set me free.

Chorus

He advised me that I cast aside my ego and my whims,

To robe myself in humbleness and meekly follow Him;

No longer would my inner light remain obscure and dim;

His Truth will set me free.

Chorus

God told me it was up to me, that I could make my choice;

To either do the things I like or listen to His voice.

I chose to listen to His voice and now I can rejoice;

God's Truth has set me free.

Chorus: God's Truth has set me free.

By yielding to the Master's voice, with faith I now endure

The bitter trials I meet in life. His Truth is sweet and pure.

Misfortunes, pains and agony can frustrate me no more;

God's Truth has set me free.

Chorus: God's Truth has set me free.

God's Truth has built inside of me a strong and lasting faith,

With patience, understanding now, I can endure my weight.

His Truth has taught me how to love and how to ward off hate;

God's Truth has set me free.

Chorus: God's Truth has set me free.

The fears, uncertainties of life that constantly will spring

From man's or nature's painful acts; from sickness or death's sting;

Above them all, through faith and joy, I now can loudly sing

God's Truth has set me free.

Chorus: Glory, glory, Alleluia; Glory, glory, Alleluia,

Glory, glory, Alleluia; God's Truth has set me free. (Newland, 1986).

Como otro ejemplo del aporte de los afrodescendientes a la literatura panameña, el poeta Joseph Dixon en el poema "No Tomorrow" invita al lector a seguir la filosofía de carpe diem:

We learn to say tomorrow,

Hoping for an extra day.

But since there's no tomorrow,

Let us make merry today. (Dixon en Atencio)

El aporte contemporáneo de los afrodescendientes a la literatura panameña llama la atención no sólo por los varios géneros literarios sino también por los múltiples temas que desarrollan sobre los anhelos y las inquietudes de la comunidad afropanameña.

Un tema que se recalca en varios escritores afrodescendientes es el concepto de la identidad. Alberto Smith Fernández escribió en el poema "¿Quién soy?":

Grito dentro de mí!

Curiosidad.

Quién soy?

Otro silencio de penumbra

ceñido al herrín del agua en zurco

y mezclado con la gracia Siboney y el vigor Congo

hoy hecho nubarrón de recuerdos (Smith Fernández, 1976: 106)

El poeta Carlos E. Russell, en varios de sus poemas expresa la inquietud de la identidad:

¿Quiénes somos?

¿Quiénes somos?

Suspiramos

Uniendo dos mundos

Quizá tres

Un poquito de todo

todo de nada.

Cantamos

Lloramos… en silencio

Nos escondemos tras una máscara (Russell, 1976: 110)

Gerardo Maloney expresó con profundo sentimiento doloroso la odisea de los afrodescendientes en el Istmo de Panamá en el poema "Nuevos Nómadas":

Llegamos fatigados y temblorosos

después de largas horas de sol, silencio y látigo,

a extraer con nuestras manos

el oro teñido con el último aliento del indígena,

………………………………………………….

El trabajo se hizo más duro

porque aparecieron los nuevos dueños

con sus castigos y reglamentaciones.

……………………………………..

Fuimos reclutados nuevamente

desembarcados en nuevas tierras

cargando un destello de esperanzas

y derrotamos con las manos

el reto de los ríos, la lluvia y la selva

y trabajamos duro, para abrir el camino de acero,

desenterramos a nuestros hermanos consumidos en fiebre amarilla

y muchos vimos cómo se encontraron en un punto los dos océanos.

Terminada la faena nuevamente nos enviaron a la deriva (Maloney, 1976: 98)

En el ensayo "Racismo: significado ideológico", Gerardo Maloney señaló lo siguiente:

"Todos los chombos deben ser largados de aquí".

"A todos estos chombos hay que mandarlos de donde han venido: Al infierno".

Así se expresaba Nicanor, campesino panameño—de los negros, en el Gamboa Road Gang de Joaquín Beleño. Esto no constituye la manifestación de un personaje literario, sino la representación más viva de una imagen cotidiana en la vida panameña. (Maloney, 1976: 82)

La denuncia que presenta Maloney en su poema y ensayo citados en este estudio, también es constante en las novelas, los cuentos y los poemas de Carlos "Cubena" Guillermo Wilson:

Mi primer grito en esta vida

fue protesta a la injusticia

5 lustros sin ciudadanía

………………………….

¿Mi delito?

La ascendencia afroantillana.

…………………………….

En todo el territorio nacional

la turbamulta de áspera voz férrea

a gritos vociferaba

¡CHOMBO!

Te negamos esta chiricana vida.

………………………………..

Herido y confuso me marcho

de la cuna istmeña

……………………………..

En Gringolandia, reino del Ku Klux Klan,

y otras porquer…

me dan dignidad y ciudadanía,

¡qué ironía! (Wilson, 2000: 117)

Es imprescindible un futuro estudio sobre temas e inquietudes de los escritores afrodescendientes que nacieron antes y después del Cincuentenario: Marcos Allen, Luis Anderson, Urías Ashley, Karl Austin, Eugenio Barrera, Alberto S. Barrow, Wilfredo Bartley, Haydee Beckles, María Sugey Blanco, Joyce Bredwood, Melvin Brown, Oscar Mario Brown, Henry Bryan, Woodrow Bryan, Roy Simón Bryce-Laporte, Digna Caraballo, Diógenes Cedeño Cenci, Bruce A. Codrington, Elías Colley, Anselmo Cooper, Mayín Correa, Tito Chandler, Coralia de Llorente, Graciela Dixon, Joseph Dixon, Juan Fagette, George Fisher, Armando Fortune, Leslie Raymond George, Leroy Gittens, J.J. Harrison, Raúl Houlstan, Luisa Howell, Winston Churchill James, Nilsa Justavino de López, Arturo Lindsay, Carmela Lowe de Gobern, Melva Lowe de Goodin, Gerardo Maloney, Ethelbert G. Mapp, Francisco Marrero Lobinot, Juan Materno Vásquez, Kendall McKella, Anthony McLean, Glenda McQueen, Eunice Meneses Araúz, Harley Mitchell, Juanita Mitil, Diana Molo, Julio E. Murray, Earl Vincent Newland, Aminta Núñez, Mario Parnther, George Priestley, Nilda Quijano, Cecil V. Reynolds, Armida Rodríguez, Leroy Rogers, Carlos E. Russell, Inés V. Sealy, Ricardo Segura, Leonardo Sidnez, Alberto Smith Fernández, Carlos A. Smith, Ricardo Stevens, Luther Thomas, Winston Welch, George Westerman, Carlos "Cubena" Guillermo Wilson, Agatha Williams Springer, Chancelot Williams, Hugo Wood, Sidney Young... Y, también, los que nacieron en vísperas del Centenario: Alfonso Abadía, José Luis Bethancour, Próspero Brown, Javier E. Caraballo, Humberto Cardales, Evord Castillo Simons, Verónica Chambers, G.A. Fletcher B., Juan Delano Fletcher, Miguel Martin, Edita Olmos, La Verne M. Seales Soley, Crescenciano Vásquez, Ariadna Williams Elliott, Carlos Oriel Wynter Melo...

En el ensayo Nuestra América, importante pensamiento del Apóstol cubano José Martí, atinadamente, con espíritu de nobleza el preclaro caribeño advierte: "Peca contra la Humanidad el que fomente y propague la oposición y el odio de las razas" (Martí en Magdaleno 35). Como lección del pensamiento martiano, felizmente, ha empezado un cambio notable en la familia panameña. Ya no parece ser tabú reconocer la presencia y los aportes de los afrodescendientes en Panamá. Es más, por decreto de la Ley No. 9 de 30 de mayo de 2000 se establece esta fecha para anualmente reconocer el Día de la Etnia Negra Nacional.

Finalmente, por el Tratado Torrijos-Carter, los panameños tenemos las riendas del Canal, la soberanía nacional y el destino de un pueblo "Crisol de Razas". Este destino es cumplir con espíritu de fraternidad y dignidad lo que con patriotismo celebra el Himno Nacional:

Alcanzamos por fin la victoria

en el campo feliz de la unión ...


Notas

arriba

vuelve 1. Consultar: El Día Nacional de la Etnia Negra, Mireya Moscoso, en Opinión de La Estrella de Panamá, viernes, 31 de mayo de 2002.

La Licda. Eunice Meneses Araúz., Secretaria Ejecutiva de la Comisión Coordinadora de la Etnia Negra Panameña, en un informe titulado "ASÍ NACIÓ NUESTRO DÍA" comunicó:

"El gobierno nacional, mediante Ley No. 9 de 30 de mayo de 2000, estableció el Día de la Etnia Negra Nacional. La idea originaria en torno a la creación de una ley para este efecto nació de la inspiración y acertada visión de un hijo de la Provincia de Chiriquí, específicamente, de Las Arenas de Puerto Armuelles. Se trata del Honorable Claral Richards, un afropanameño entre cuyos logros personales se destaca haber sido campeón nacional de lanzamiento de disco durante los Iros. Juegos Nacionales del año 1955 y representar a la República de Panamá, como lanzador estrella de béisbol habiendo, incluso, firmado contrato con los Gigantes de San Francisco, como jugador de las ligas menores profesionales. Este destacado atleta hasta la fecha de su jubilación, fue supervisor en la United Fruit Co.

Correspondió al Honorable Legislador Ing. Osman Gómez, quien en cumplimiento de una promesa de campaña electoral hecha al Hon. Richards, llevar ante la Asamblea Legislativa el correspondiente Anteproyecto de Ley. Para tal efecto, se estableció una estrecha coordinación entre el funcionario antes señalado y el entonces Comité Ad Hoc Pro Conmemoración del Día del Hombre y la Mujer Negros. Cabe destacar que el Profesor Elías Colley desarrolló una intensa labor de investigación y documentación para la sustentación técnica del Anteproyecto de Ley. Posteriormente, la Comisión de Derechos Humanos del órgano legislativo habría de acogerla para su debida discusión.

La valiosa contribución de los miembros del Comité Ad Hoc Pro Conmemoración del Día de la Etnia Negra; la Directiva de la Cámara de Comercio Afropanameña (CAMCAP); la Cooperativa de Ahorros y Créditos de Cristóbal; la Sociedad de Amigos del Museo Afroantillano de Panamá (SAMAAP), y de un conjunto de ciudadanos y ciudadanas, hicieron posible lo que hoy tanto enorgullece a la población afropanameña: el 30 de mayo, Día de la Etnia Negra Nacional, el cual conmemoramos en esta oportunidad a los 150 años de la ley que puso fin a la esclavitud en la Nueva Granada (1851) y en lo que hoy constituye la República de Panamá".

También, cabe mencionar que en la preparación del Anteproyecto de Ley que decretaría el día 30 de mayo como Día de la Etnia Negra Nacional, desempeñaron un importantísimo papel en la organización de eventos educativos el Dr. Osmond A. Nicholas, presidente en ese entonces de la Cámara de Comercio Afro Panameña (CAMCAP), conjuntamente con su esposa, la Licda. Cristina Holness de Nicholas, la secretaria administrativa, la Sra. Ana Pinilla y la Junta Directiva de dicha entidad. Además, en los eventos educativos fue muy importante el aporte de la profesora Patricia de Lewis, Directora del Instituto Episcopal San Cristóbal; la Licda Norma Mathews, Gerente General de la Cooperativa de Ahorro y Crédito de Cristóbal, el Dr. Juan Medrano del Hospital Nacional y otros, como amigos y vecinos del matrimonio Sr. Claral Richards y Sra. Ruth Colley de Richards en la provincia de Chiriquí interesados en la idea para lograr la realización del Día de la Etnia Negra Nacional.

El 30 de mayo de 2002 fue una fecha histórica en Panamá cuando por la idea del Dr. Osmond A. Nicholas, Embajador Extraordinario y Plenipotenciario, y la Licda. Cristina Holness de Nicholas y con el apoyo del Dr. José Miguel Alemán, Ministro de Relaciones Exteriores, la Presidenta de la República, Excelentísima Señora Mireya Moscoso, homenajeó a ocho distinguidas personalidades de la comunidad afro-panameña con la prestigiosa Condecoración Nacional creada por la Ley No. 94 en 1941 durante el gobierno del Dr. Arnulfo Arias Madrid: Orden VASCO NÚÑEZ DE BALBOA.

Las distinguidas personalidades de la comunidad afro-panameña que fueron condecoradas con la Orden VASCO NÚÑEZ DE BALBOA, en Grado de Caballero, por la Excelentísima Señora Presidenta, Mireya Moscoso, el 30 de mayo de 2002: las profesoras Constance de Hayes y Patricia de Lewis; el profesor Carlos "Cubena" Guillermo Wilson; el Reverendo Reynaldo Karamañites y los doctores Marion Clarke de Martin, Karl Austin, Reinaldo Austin y Newton Osborne.

Distinguidos Panameños Afrodescendientes

Rev. Ephraim S. Alphonse (1896-1995), Bocas del Toro, escritor, poeta, misionero y lingüista creador del "Diccionario Guaymí-Español-Inglés". El Rev. Alphonse recibió la Medalla Belisario Porras y la condecoración Orden Vasco Núñez de Balboa. (Tomado de Una cronología biográfica antillana panameña, Anthony C. McLean Hamilton).

Lic. Alberto S. Barrow N., nació en Ciudad de Panamá el 24 de febrero de 1952. Licenciado en Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad de Panamá. Ha sido animador de múltiples proyectos socio-políticos y culturales, Secretario Ejecutivo de varios organismos no gubernamentales, y consultor a nivel internacional para organismos que desarrollan programas regionales en el campo de la defensa de los derechos humanos. En la actualidad funge como Responsable de la Oficina Pro Igualdad y Tolerancia de la Alcaldía de Panamá y Asesor del Despacho Superior de esta última. (Tomado de No me pidas una foto: develando el racismo en Panamá, 2001, obra del Lic. Alberto S. Barrow N.).

Bayano fue un Rey entre los Cimarrones. Liderizó las luchas de los esclavos africanos en el Istmo de Panamá, durante la época colonial. Diestro en el combate, acestó muchos golpes a los esclavistas españoles que oprimían a miles de hombres y mujeres sometiéndolos a tratos inhumanos. Bayano alcanzó a comandar a más de doscientos combatientes por la libertad. Tal era el peligro que constituía para las fuerzas opresoras, que fueron innumerables los esfuerzos por someterlo. Con engaño, Bayano fue llevado ante el Virrey de Perú de quien recibió honores y luego enviado a España donde murió en cautiverio, en condiciones deprimentes. A Bayano se le recuerda en nuestra historia como uno de los más fervientes defensores de la libertad de los afropanameños. (Tomado de Alberto Barrow, Afropanameños (as) Ilustres de la Historia).

Dr. Roy Simón Bryce-Laporte, Ph.D., estudió en la Universidad de California en Los Angeles (UCLA), Yale, Universidad de Puerto Rico, Universidad de Nebraska, Universidad de Panamá y Panama Canal College; es Profesor Emérito de Colgate University y sociólogo sobresaliente con múltiples conferencias internacionales y publicaciones sobre inmigración caribeña a Panamá, Centro América y Estados Unidos de Norteamérica; fue Director, Research Institute on Immigration and Ethnic Studies, Smithsonian Institution, Washington, D.C. El Dr. Bryce-Laporte ha recibido numerosos honores académicos y premios por su aporte e investigaciones al estudio de la Diáspora Africana. En 1999 el profesor Bryce-Laporte recibió el Education Award del Panama Canal International Alumni Association.

Rod Carew (1945--), célebre beisbolista panameño; ganó siete títulos de honor en el bateo. En 1967 ganó el primer galardón al ser designado Novato del Año de la Liga Americana. En 1991, Carew ganó la elección al Salón de la Fama del Béisbol, en Cooperstown, New York.

Dr. Diógenes Cedeño Cenci, doctor en Filología Románica, Cum Laude, estudió en la Universidad de Panamá y la Universidad de Madrid, España. El Dr. Cedeño Cenci se distinguió como catedrático de la Universidad de Panamá, donde luego fue Director del Departamento de Español y Rector; además, se destacó como Ministro de Educación, Director del Instituto Nacional de Cultura (INAC), Director de los Centros Regionales de Chiriquí y Veraguas, Asesor Cultural del Ministerio de Educación y Director del Instituto Centro Americano de Administración y Supervisión de la Educación-ICASE. El Dr. Diógenes Cedeño Cenci fue condecorado por la República Federal de Alemania con la Orden La Gran Cruz de Mérito Estrella y, en Panamá, con la Orden Vasco Núñez de Balboa y Manuel José Hurtado. Obras: El Idioma Nacional y las Causas de su Degeneración en la Provincia de Bocas del Toro (1960), El Istmo de Panamá en la Carta de Jamaica de Cristóbal Colón (1972), El Istmo de Panamá en las Cartas de Vasco Núñez de Balboa (1978), El Istmo de Panamá en el Sumario de la Natural Historia de las Indias y en la Historia General y Natural de las Indias de Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés (1981), Tres Estudios sobre Cultura Nacional (1993), "La Recuperación de la Identidad Cultural del Negro como una Contribución a la Paz Mundial" (1980) y otras publicaciones.

Dra. Marion Clarke de Martin es una doctora especializada en Microbiología, la ciencia que estudia los microbios. La Dra. Martin es una afropanameña, hija de George C. Clarke, fallecido, y Sarah Anderson Vda. De Clarke, ambos, hijos de inmigrantes del Caribe.

En el año 1964, luego de obtener el título de Bachiller en Pre Medicina en la Universidad de Panamá (1960), Marion Clarke de Martin se recibió como Doctora en Medicina en la misma institución académica. Después del año reglamentario de internado en el Hospital Santo Tomás de la capital panameña, la Dra. Martin inició su carrera de docencia e investigación en la Facultad de Medicina de la Casa de Méndez Pereira, ingresando en el Departamento de Microbiología bajo la dirección de la Dra. Enid Rodaniche, una eminente viróloga, quien la animó a continuar estudios de postgrado en el área de la Micología Médica. Y así lo hizo Marion.

Como Fellow (becaria) de la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), viajó a Estados Unidos y en el año 1969 alcanzó el título de Maestría en Ciencias e Higiene (Microbiología) con énfasis en Micología Médica de la prestigiosa Universidad de Tulane en Nueva Orleans.

Desde 1970, cuando retornó a Panamá, ha laborado como docente e investigadora en la Facultad de Medicina de nuestra Primera Casa de Estudios. Su labor docente ha alcanzado a más de 6,000 profesionales de la salud, a cuya graduación ha contribuido de manera importante, en las áreas de Medicina, Odontología, Higienistas Dentales, Tecnología Médica y Nutrición.

El interés de la Dra. Marion Clarke de Martin en la investigación se ha centrado en diferentes áreas, entre ellas: bioaerosoles en espacios cerrados (hospitales, escuelas, laboratorios, bibliotecas, edificios públicos, residencias); seroepidemiología de la histoplasmosis y la paracoccidioidomicosis; epidemiología de la criptococcosis; microbiotas en especias para consumo humano; aftoxinas en alimentos de consumo humano y animal, y participó como gestora en el primer aislamiento del agente de la blastomicosis suramericana (enfermedad de la piel) en Panamá. Estos estudios han generado cerca de un centenar de publicaciones en revistas científicas nacionales e internacionales, y múltiples presentaciones en foros locales y en otras latitudes del Continente.

La Dra. Marion Clarke de Martin ha ocupado un sinnúmero de cargos en el ámbito docente y administrativo, entre los cuales se cuenta: Asistente Profesional del Departamento de Microbiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá (1970-1971); Profesora Auxiliar de dicha unidad académica (1971-1974); Profesora Agregada (1974-1977); Profesora Titular, desde 1978; Jefa del Departamento de Microbiología (1982-1994); Vice Decana de la Facultad de Medicina (1994-1997); Decana Encargada (mayo-junio 2000) y nuevamente Jefa del Departamento de Microbiología (sept. 2000 – sept. 2003.

La Dra. Marion Clarke de Martin ha sido merecedora de varios galardones nacionales e internacionales, por su destacada labor en el campo de la medicina en Panamá. En 1986 recibió la mención Who's Who in Medicine; en octubre de 1997 obtuvo el Premio Universidad de Panamá en Ciencias y Tecnología; en 1999 recibió otra mención, en esta ocasión fue Who's Who in The World; en 2000 fue listada en Who's Who in Medicine and Healthcare, y en 2002 recibió la Orden Vasco Núñez de Balboa, máxima distinción que otorga la República de Panamá a sus nacionales.

La Dra. Marion Clarke de Martin fue elegida recientemente como Decana de la Facultad de Medicina (sept. 2003 – sept. 2006) de nuestra primera institución de educación superior: la Universidad de Panamá. Es la primera mujer afropanameña en ocupar dicho cargo. (Tomado de Alberto S. Barrow N., "Notas sobre Marion Clarke de Martin")

Louis A. Deveaux (1875-1967), llegó de la Guayana Inglesa a Panamá en 1905, fue Cónsul de su país en Panamá. Luego se nacionalizó panameño y recibió la condecoración de la Orden Vasco Núñez de Balboa. En 1965, en su memoria y la de su esposa estableció la Fundación Benéfica Louis y Martha Deveaux.

Licda. Graciela Dixon, JD, estudió en la Universidad de Panamá y en la Universidad de Santa María la Antgua de Panamá; es catedrática en la Universidad de Panamá y la Universidad Latinoamericana de Ciencias y Tecnología; como abogada representó a las víctimas de la invasión norteamericana a Panamá en 1989. La abogada y profesora Dixon ha aportado mucho a las actividades de la Sociedad de Amigos del Museo Afroantillano de Panamá (SAMAAP). En 1998 la abogada Graciela Dixon fue nombrada magistrada a la Corte Suprema de Justicia de Panamá.

Federico Escobar (1861-1912), carpintero y poeta social, gustaba llamarse "El Bardo Negro". Su poesía manifiesta preocupación por la discriminación racial y la injusticia social. Obras: Hojas Secas (1890); El Renacimiento de un Pueblo, Oda a Cuba (1902); Instantáneas (1907); Patrióticas (1909); y, también, dos obras de teatro: La Ley Marcial (1885) y La Hija Natural (1886).

Prof. Armando Fortune (1921-1979), estudió en la escuela Justo Arosemena y en el Instituto Nacional. El profesor Fortune enseñó en el Colegio Abel Bravo y en el Colegio Richard Neuman. También fue periodista, ensayista, miembro de número de la Academia Panameña de la Historia y correspondiente de la Real Academia de la Historia de España. Participó como Presidente Honorario del Primer Congreso de Minorías Afro-Asiáticas en 1975, y delegado de Panamá al Primer Congreso de Cultura Negra, en 1977, Cali, Colombia. Obras: "Bayano: precursor de la libertad de los esclavos", "Los negros cimarrones en Tierra Firme y su lucha por la libertad", "Los orígenes africanos del negro panameño y su composición étnica a comienzos del siglo XVII", "El negro en la vida cultural colonial de Panamá", "Los elementos humanos de Panamá y su aporte a la panameñidad", "Presencia africana en la música panameña" y otros ensayos.

Dr. Eloy Gibbs Cousin, (1943--) doctor en Física, estudió en el Colegio Abel Bravo, Universidad de Panamá y en la Universidad de Pittsburgh; es catedrático y fue nombrado para ocupar la dirección del Departamento de Salud Radiológica del Seguro Social y Jefe Técnico de Protección Radiológica del Ministerio de Salud. El Dr. Gibbs Cousin ha representado a Panamá en múltiples conferencias internacionales en Europa y Latinoamérica. Además, el Dr. Gibbs Cousin es consultor del Organismo Internacional de Energía Atómica con sede en Viena, Austria.

Cecil Haynes (1913--), a la joven edad de 15 años empezó a trabajar para el Canal de Panamá en 1928, y tras siete décadas consecutivas de empleo en el Canal de Panamá, recibió en 1998 un homenaje del Presidente Clinton en la Casa Blanca, en Washington, D.C., Estados Unidos de Norteamérica.

Gaspar Octavio Hernández (1893-1918), autodidacto, primer gran poeta afrodescendiente de la República; poeta de fértil imaginación creativa y de tendencia modernista. Gaspar Octavio Hernández manifestó preocupación por la discriminación racial e injusticia, también fue uno de los primeros patriotas en presentar en prosa y poesía la inquietud por la soberanía de la joven Patria. Obras: Iconografías (1915), Melodías del Pasado (1916) y el libro póstumo La Copa de Amatista (1923).

Lloyd Barrington Labeach (1922-1999). Ganó dos Medallas de Bronce en los XIV Jueos Olímpicos en Londres, y fue condecorado con la Orden Vasco Núñez de Balboa.

Alejandrina Lan, Reina Congo, por medio del Decreto No. 465 de la Alcaldía del Distrito de Panamá, en el año del Centenario de la República, el 30 de mayo de 2003, la distinción "Llave de la Ciudad" fue otorgada a la Distinguida Señora Alejandrina Lan, una de las "máximas exponentes del componente africano del folklore nacional". En diversos ámbitos nacionales e internacionales, como Reina Congo, ha participado en eventos culturales en CARIFESTA (Cuba, 1979), el 1 Festival Folklórico Latinoamericano (Venezuela, 1979), XVII Feria Internacional de San Sebastián (Chile, 1980), XXXIV Festival Folklórico Internacional y el XXXII Desfile de América en Asturias (España, 1982), el Desfile de la Hispanidad (Estados Unidos, 1982), el Encuentro de Danzas Folklóricas Internacionales (Francia, 1985), y muchos otros. La Distinguida Señora Alejandrina Lan, en 1957, estableció su Palenque en la comunidad de Curundú, donde, junto con su hija la princesa Marcia Rodríguez Lan, dirigen grupos para proteger y mantener la cultura ancestral africana en el Istmo de Panamá.

Oscar Willis Layne (1918--), hijo de padres barbadienses, ciclista, participó en muchos eventos de ciclismo a nivel nacional e internacional obteniendo muchas glorias para Panamá. El señor Layne ganó su primera medalla de oro en 1938, y fue considerado como el mejor ciclista de Centroamérica. (Entrevistado por Cecil V. Reynolds).

Monseñor Carlos Ambrosio Lewis, SVD, fue director de seminaristas miembros de la orden misionaria católica Societas Verbi Divini, en St. Augustine Seminary, Bay St. Louis, Mississippi, y luego en Nemi, Roma, Italia. Monseñor Lewis fue nombrado Obispo Auxiliar de Panamá en julio de 1965; en junio de 1985 el Papa Juan Pablo II lo nombró Administrador Apostólico de la Diócesis de David, Provincia de Chiriquí, y en mayo de 1986 Obispo Coadjutor.

Dr. Carlos A. Mendoza, en marzo de 1910 cuando falleció don José Domingo de Obaldía, Presidente de la República, le sucedió el Dr. Carlos A. Mendoza, miembro del Partido Liberal, primer Presidente de la Etnia Negra en Panamá.

Dr. Osmond A. Nicholas, (1952--), doctor y catedrático en Medicina, estudió en la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá, en la Royal Free Hospital de Londres, Reino Unido, y en el Hospital Jan Palfjin en Antwerpen, Bélgica. El Dr. Nicholas ha sido Jefe de Servicio de Ginecología en el Departamento de Ginecología y Obstetricia del Hospital Manuel Amador Guerrero en Colón; es médico consultor en Ginecología Obstetricia, Reproducción Humana, Endocrinología Ginecológica, Cirugía Endoscópica, Andrología, Ultrasonido Pélvico y Cirugía Reparativa y Reconstructiva Pélvica en los Consultorios Médicos Paitilla; médico funcionario en el Centro de Investigación en Reproducción Humana del Instituto Gorgas; y a partir del 2003, Director del Programa de Autogestión de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá. El Dr. Nicholas ha presentado múltiples conferencias a nivel nacional e internacional. Además, desde 1999 el Dr. Osmond A. Nicholas es Embajador Extraordinario y Plenipotenciario, Miembro Principal del Consejo Nacional de Relaciones Exteriores del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Dr. Newton G. Osborne, M.D., Ph.D., M.S., doctor en Medicina, estudió en University of Michigan Medical School y, también, en University of Connecticut; es catedrático de Ginecología y Obstetricia en Howard University, Washington, D.C., y, además, Jefe de Ginecología en Howard University Hospital. El Dr. Osborne ha participado en conferencias como consejero para apoyar a estudiantes sobresalientes, sobre todo estudiantes afrodescendientes y otras minorías, en el programa combinado M.D. y Ph.D. para hacer investigaciones científicas. El 30 de mayo de 2002, el Dr. Osborne recibió la Orden de Vasco Núñez de Balboa.

Pedro Prestán, fue uno de los primeros líderes en denunciar el imperialismo yanqui en el Istmo de Panamá, y por su heroísmo fue ahorcado junto con sus compañeros: el haitiano Pautrizelle y el jamaicano George "Cocobolo" Davis. Pedro Prestán es un personaje destacado en la novela Pueblos perdidos de Gil Blas Tejeira.

Dr. George Priestley, Ph.D, doctor en Ciencias Políticas, estudió en el Instituto Pan-Americano y Columbia University; es docente en Queens College, City University of New York, donde funge como miembro del Departamento de Ciencias Políticas y Director del Programa de Estudios Latinoamericanos. El Dr. Priestley fue Presidente del IV Congreso del Negro Panameño (1988) y miembro fundador del Comité Panameño contra el Racismo (1999). Ha publicado múltiples ensayos sobre la realidad panameña y temas de raza y clase en Panamá y Latinoamérica. Obras: Military Government and Popular Participation, The Torrijos Regime, 1968-1975 (1987), y, con Alberto Barrow, Piel Oscura Panamá: Reflexiones al filo del Centenario (2003).

Sr. Claral Richards y Sra. Ruth Colley de Richards, matrimonio que lanzó la idea para que la historia oficial de Panamá reconociera el importante aporte de los afrodescendientes al desarrollo demográfico, económico y cultural en el Istmo de Panamá. Dicha idea del matrimonio Richards, bajo la administración de la Excelentísima Señora Mireya Moscoso, Presidenta de la República de Panamá, culminó en la promulgación de la Ley 9 de 30 de mayo de 2000, la cual estableció el Día de la Etnia Negra Nacional.

Dr. Carlos E. Russell, Ph.D. es Profesor Emérito de Brooklyn College; es periodista, dramaturgo y poeta; fue Decano del School of Contemporary Studies en Brooklyn College, Nueva York, y luego Director del Division of Urban and International Affairs en Medgar Evers College. También, fue fundador del movimiento "Black Solidarity Day" en Nueva York; participó con el Dr. Martin Luther King en la preparación del "Poor People's Campaign"; y fundador del African Diaspora Theater. El Dr. Russell fue Embajador de Panamá en las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos. Obras: Miss Anna's Son Remembers (1976); An Old Woman Remembers… (1995); Nat, Pappyshow and Monkeyshines, Love Lies, The Reverend and his Flock, Momma's Baby, Ode to Panama; Are You Going To Cry (2003).

Felicia Santizo, mujer de Portobelo, provincia de Colón, nació en un ambiente liberal, en su hogar aprendió el respeto y los valores, así como el amor a los postulados democráticos y de justicia social. Funda la Escuela de Menores Desajustados Sociales y Emocionales. Entre sus logros se cuenta la creación de comedores escolares para niños desamparados y roperos escolares, el impulso de campañas de alfabetización, el grupo de Amigos de la Escuela, bibliotecas escolares, entre otros. Luego de especializarse en el campo musical y desarrollar una excelente labor educativa, se acoge a su jubilación. Ahora, con tiempo disponible, se dedicó a la investigación y rescate del folclore afrocolonense y elevó el Juego Ritual Congo, por primera vez, a la altura del Teatro Nacional, tarea difícil, pues en ese momento sobre el congo no se había escrito nada y menos se le consideraba como parte de la cultura nacional.

Felicia Santizo murió en Cuba. Como se puede observar, ella fue una afropanameña excepcional. (Tomado de Alberto S. Barrow N., "Afropanameños (as) Ilustres de la Historia").

Lic. Oscar Conrado Sinclair (1927--), economista, estudió en el Colegio Abel Bravo, Instituto Nacional de Panamá, Universidad de Panamá y participó en seminarios sobre su especialización en Harvard University, Chile y México. El Lic. Oscar Conrado Sinclair representó a Panamá en reuniones de economistas en Perú, Colombia, Costa Rica, Argentina, Brasil, México, Jamaica, Honduras y Guatemala; y desempeñó importantes cargos en varias intituciones gubernamentales, y se jubiló como Subdirector del Presupuesto Nacional.

Ing. Benito A. Sinclair Darshville (1931--), ingeniero, estudió en la Escuela de Artes y Oficios Melchor Lasso de la Vega y California Polytechnic State University en San Luis Obispo. El Ing. Sinclair Darshville ha recibido premios por sus diseños y se destacó como ingeniero principal en los diseños de Los Angeles High School, Compton City Hall, Los Angeles Metro Red Line Stations (Wilshire/Normandie, Wishire/Western, etc.), King/Drew High School of Science and Medicine, Firestations 111 & 112, el edificio del cuartel de la Calle 77 de la Policía de Los Angeles (LAPD) y en los dos edificios del aeropuerto de Los Angeles: Terminal No. 1 y Tom Bradley International Terminal, Los Angeles, California. El Ing. Sinclair Darshville es Representante Ad-Honorem del Ministerio de Comercio e Industrias, Viceministerio de Comercio Exterior.

Licda. Isabel María Sinclair Wilson de Gibbs (1943--), enfermera, es descendiente de abuelos antillanos inmigrantes de Santa Lucía, Jamaica, Barbados y Grenada durante las épocas de la construcción del Canal bajo los franceses y los norteamericanos; estudió en la escuela Gil Colunje, el Liceo de Señoritas, Colegio Abel Bravo, Escuela de Enfermería y la Universidad de Panamá. La enfermera Sinclair Wilson de Gibbs cuando se graduó de la Escuela de Enfermería de Panamá sus compañeras la escogieron para el honor de dar el discurso de graduación. En el Hospital Gorgas fue Supervisora de la clínica Home Care; recibió el Certificate Emergency Room Nurse; y múltiples honores y premios del Hospital Gorgas en la época de la Zona del Canal. Es enfermera jubilada del Hospital Gorgas. También, la Lcda. Sinclair Wilson de Gibbs fue Presidenta del Soroptimist Internacional de Panamá.

Sara Sotillo, fue una extraordinaria educadora que nació el 19 de abril de 1900, en la isla de San Miguel, Archipiélago de las Perlas. Luego de cursar estudios en la escuela Normal de Institutoras, a base de esfuerzos y brillantez intelectual, se graduó de Maestra en Enseñanza Primaria. Prestó servicios en la escuela de Garachiné, provincia de Darién. Se trasladó con posterioridad a la escuela de Manuel José Hurtado en donde enseñó por veintinueve años. Pese a las fuertes presiones gubernamentales en su contra, la capacidad de Sara Sotillo le permitió dirigir los movimientos reivindicativos que movilizaron a los educadores panameños en la década de 1940 y que defendieron sus principios y conquistas laborales. En 1944, junto con otras colegas, fundó el Magisterio Panameño Unido, institución fundamental en la aprobación de la ley Orgánica de Educación y la ley de Escalafón. Como presidenta y como asesora del Magisterio Panameño Unido, a lo largo de varias administraciones, Sara Sotillo se constituyó en factor decisivo en la creación de la Cooperativa de Ahorro de Educador, la Barriada de Miraflores (para maestros) y la Casa del Maestro en la Urbanización Obarrio.

Sara Sotillo, mujer de sólidos principios éticos en el desempeño del liderazgo, desechó toda posibilidad de ascenso porque, en su concepto, sólo como maestra podía luchar por sus ideas. Para jubilarse tuvo que esperar hasta los 30 años de ejercicio profesional cuando por ley eran 28. Esto se debió al entorpecimiento del proceso de jubilación por parte de sus enemigos gubernamentales. Sara Sotillo rechazó todo tipo de ascenso en su carrera para actuar con libertad y firmeza. Como feminista y como miembro del Partido Nacional Feminista donde llegó a ocupar la segunda vicepresidencia de la junta directiva, participó en la lucha por los derechos civiles y políticos de la mujer. Hasta el día de su muerte, acaecida el 16 de diciembre de 1961, se interesó por todos los asuntos educativos y los problemas nacionales. Una escuela primaria honra con su nombre la memoria venerable de esta distinguida afropanameña. (Tomado de Alberto S. Barrow N., "Afropanameños (as) Ilustres de la Historia"). Nota: como homenaje póstumo fue condecorada con la Orden Manuel José Hurtado y en el año 2001 se acuñó una moneda de 5 centésimos con su efigie.

Dr. George W. Westerman (1910-1988), periodista, deportista, historiador, escritor, líder cívico y Embajador Extraordinario y Plenipotenciario a la Asamblea General de las Naciones Unidas (1956). En el Primer Congreso Mundial de Sociología y Ciencias Políticas convocado por UNESCO en el año 1950, en Zurich, Suiza, George W. Westerman presentó la ponencia "Un Grupo Minoritario en Panamá", la semilla de su importante obra Los inmigrantes antillanos en Panamá (1980). George W. Westerman fue consejero y director de la Liga Cívica Nacional, editor y director del semanario The Panama Tribune (1959-1973, el más importante periódico de la comunidad afroantillana), fundador y director de "Conciertos Westerman". En 1956 recibió el título Doctor Honoris Causa de la Universidad Philathea en Canadá, y entre las muchas condecoraciones: Oficial de la Orden "Honor y Mérito" (Haití), Medalla de la Fundación "Eloy Alfaro" (Ecuador), Medalla de Abnegación (Cuba), Llave de la Hermandad (Nueva York), Medalla de Oro Juez Brandeis (The Jewish Forum, U.S.A.), Orden de Distinción y Mérito (Liberia), Medalla de Mérito (Caribbean League of America), Master Key Award (Compañía del Canal de Panamá), Premio de Embajador de Buena Voluntad (Compañía del Canal de Panamá), Pergamino y Llave de la Ciudad de Panamá, Medalla Episcopal, Premio del Fondo de Libertad, Premio al Mérito de la Asociación de Periodistas de Panamá, Medalla de las Bodas de Oro de Panamá como "Ciudadano Meritorio", Comendador de la Orden Vasco Núñez de Balboa. Como homenaje póstumo al distinguido Dr. George W. Westerman, una calle lleva su nombre en el Pueblito AfroAntillano, Calle George Westerman en el Corregimiento de Pueblo Nuevo, Centro de Adiestramiento George W. Westerman, y también el Centro Westerman, sede del Museo Diggers, Respuesta Afro Panameña, Instituto Internacional de Intercambio Tecnológico y Capacitación y, también otras importantes organizaciones. (Tomado de Cecil V. Reynolds).

Sidney Young, en 1928 fundó el semanario The Panama Tribune, y fue el editor y director hasta 1959. Póstumamente se colocó su busto en el Parque Río Abajo y fue condecorado con la Orden Vasco Núñez de Balboa.

vuelve 2. acholado: cabello indígena, lacio.

alelado: tonto.

bambasú: danza de origen africano.

bemba: labio inferior abultado (voz africana).

bochinche: chisme.

buchí: campesino (del inglés bush man).

bullerengue: danza de origen africano.

bunde: danza de origen africano.

burundanga: golosina (voz africana).

cabanga: nostalgia (voz africana).

cachimba: pipa de fumar (voz africana).

calipsó: música afroantillana.

calungo: calvo.

camaján: holgazán.

camarón: trabajo ocasional.

canyacero: fumador de marijuana.

carimañola: fritura de yuca con carne molida.

cocobolo: calvo.

concolón: arroz.

congo: danza de origen africano.

cuara: moneda de 25 centavos.

cumbia: danza de origen africano.

cuzcú: cabello rizado.

chécheres: objetos inservibles (voz africana).

chicheme: bebida de maíz.

chichí: niño recién nacido.

chiquilín: niño pequeño.

domplín: comida de yuca o maíz (plato afroantillano).

flacuchento: delgaducho.

frenchí: francés (del inglés french).

fulo(a): rubio.

gial: muchacha (del inglés girl).

guachimán: vigilante (del inglés watch man).

guandú: frijol de palo (voz africana).

guayabana: camisa (guayabera).

guineo: banano (voz africana).

laopé: muchacho, hombre (viene de pelado).

macuá: embrujo (voz africana).

man: señor, hombre (del inglés man).

montuno: campesino.

motete: cesto (voz africana).

norsa: enfermera (del inglés nurse).

ñame: raíz de planta herbácea comestible (voz africana).

ñato: nariz chata.

¡ombe!: ¡hombre!

pasiero: amigo (voz afroantillana).

patacón: rodaja de plátano frito.

patí: empanada (del inglés patty).

patuá: dialecto francés/africano.

pilinque: tacaño.

pocotón: gran cantidad.

pulpo: persona muy trabajadora.

quenque: marijuana.

radiobemba: chismosa (ver bemba).

revulú: desorden.

sancocho: plato típico panameño.

saracundé: danza de origen africano.

wapí: comida del día anterior (voz afroantillana).

werkear: trabajar (del inglés work).

vaina: algo incómodo.

vidajena: persona chismosa.

yumeca: jamaiquino (de Jamaica).

vuelve 3. Consultar: Constitución de la República de Panamá de 1941; Un grupo minoritario en Panamá (1950) y Los inmigrantes antillanos en Panamá (1980), George Westerman; The West Indian in Panama (1980), Lancelot Lewis; Nuestros ancestros de las Antillas Francesas (1989), Francisco Marrero Lobinot; Black Labor on a White Canal (1985), Michael Conniff; No me pidas una foto (2001), Alberto Barrow; Piel Oscura Panamá: Reflexiones al filo del Centenario (2003), Alberto Barrow y George Priestley; Los Afroantillanos en Panamá: Aportes y Contribuciones a la Vida Nacional, Gerardo Maloney en Este País, un Canal: Encuentro de Culturas (1999), editora, Ileana Gólcher; Revista Nacional de Cultura, No.5, 1976; West Indian Contribution in the Construction of the Panama Canal, Proceedings. Mona, Jamaica: University of the West Indies, June 15-17, 2000; Chombo (novela, 1981), Los nietos de Felicidad Dolores (novela, 1991) y Los mosquitos de Orixá Changó (cuentos y poemas, 2000), Carlos "Cubena" Guillermo Wilson; Miss Anna's Son Remembers (poemas) y An Old Woman Remembers... (prosa y poemas, 1995), Carlos E. Russell; Juega vivo (poemas, 1984), Gerardo Maloney; Legado/Heritage (poemas,1988), Melvin Brown; De/From Barbados a/to Panamá (teatro, 1999), Melva Lowe de Goodin; Reminiscences/Recopilación (anéctodas, 1999), Inés V. Sealy.

Vídeos: Diggers (1985) por Roman J. Foster; Nosotros los del Silver Roll (1980) por Reynaldo Holder y Gerardo Maloney; Amo a mi raza (1988) por Gerardo Maloney; Culpables o inocentes (1993) por Gerardo Maloney; Calipso (1992) por Gerardo Maloney. Patria (1999) por Patricia Ettrick.

Artículos: Les dan un día y se cogen todo el mes, Panactual.Com, por Ruth Colley de Richards, 2 de septiembre de 2002. El Día de la Etnia Negra en Panamá, La Estrella de Panamá (Panamá), 3 de junio de 2002. Las víctimas de la esclavitud por Diómedes Sánchez S., La Prensa (Panamá), de junio de 2002. Celebración étnica por Karla Jiménez Comrie, La Prensa (Panamá), 4 de junio de 2002. Consultar página 68, Crítica (Panamá), 3 de junio de 2002. Un recorrido por la historia del negro en Panamá por Enrique Luis Brathwaite, El Panamá América (Panamá) 6 de junio de 2000. Racismo, nacionalismo e idioma inglés, por Sofia K. de Kosmas, La Prensa (Panamá), 20 de enero de 2003. Los cavadores del Canal por Luis Romero Villalobos, El Siglo Digital (Panamá), 10 de noviembre de 2002. Los gringos: ¿una partida de "acomplejados"? por Alberto S. Barrow N., 9 de abril de 2003. Así nació una gran idea: Día de la Etnia Negra Panameña por Juan A. Espinosa A.

Internet: http://diadelaetnia.homestead.com/etnianegra~ns4.html; http://www.mundoafrolatino.com; http://wbcmundo.org/; http://www.afrocubaweb.com


Referencias citadas

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