Francisco Rodríguez Cascante

 

Sobre La novela contemporánea centroamericana.
La obra de Sergio Ramírez Mercado, de José Ángel Vargas

 

Universidad de Costa Rica

rodriguezcascante@yahoo.com


Bajo el sello de Ediciones Perro Azul, hace poco salió a la luz el ensayo La novela contemporánea centroamericana, un libro de José Ángel Vargas (catedrático de literatura en la Universidad de Costa Rica), que aporta a la biblioteca de estudios sobre literatura centroamericana un estudio serio y sistemático donde aborda dos temáticas de gran actualidad. En primer lugar, efectúa una aproximación a la novela centroamericana contemporánea, la cual le sirve de asidero y contexto para analizar con mucha profundidad la novelística de Sergio Ramírez, uno de los autores clásicos de la literatura del área. Se trata, sin lugar a dudas, del más documentado y exhaustivo estudio existente sobre la obra de Sergio Ramírez. Desde ya es un texto de consulta ineludible para los interesados en las literaturas y las culturas centroamericanas.

El libro ampliamente documentado y rigurosamente estructurado, nos ofrece un primer capítulo titulado “Introducción a la novela centroamericana contemporánea”, que en realidad es un amplio panorama historiográfico donde el autor da cuenta de las transformaciones de la narrativa centroamericana posteriores al regionalismo y al realismo social. Propone Vargas que el corte que remite a lo contemporáneo se produce en el período 1960-1975, debido al desarrollo novelístico alcanzado por dos razones: un orden estético experimental y los factores extraliterarios vinculados con el Boom, que promocionó obras y autores fuera de las fronteras regionales. Así pues, la novela contemporánea inicia en la década del setenta, con autores como Carmen Naranjo, Alfonso Chase, Marco Antonio Flores, Roque Dalton, Sergio Ramírez, Mario Roberto Morales, Marcos Carías y Julio Escoto.

Los elementos que marcan la transición son variados y complejos: la superación del realismo y el regionalismo es la primera marca de tránsito:

“Los escritores han sabido traspasar las fronteras nacionales mediante una narrativa que no abandona la realidad local y simultáneamente se inserta en niveles mayores, como el hispanoamericano, o bien, se internacionaliza, pues existe una conciencia supranacional.” (27)

De ello dan cuenta obras como Campanas para llamar al viento (1989) de José León Sánchez, El Salvador de buques (1991) de Rodrigo Rey Rosa, Margarita está linda la mar (1998) de Sergio Ramírez y Big banana (2000) de Roberto Quesada.

La conciencia escritural es el segundo factor que marca cambios significativos. De un valor instrumental, el lenguaje se volvió protagonista y pasó a ocupar el primer plano en la narrativa de este período. Así, Vargas da cuenta del nivel metaficcional en la novelística centroamericana y afirma la existencia de una conciencia de la escritura en los autores de este momento. El tercer factor corresponde a la ficcionalización de la historia. Se trata también de una toma de conciencia: el interés por revisar el pasado colonial para saldar cuentas con la historia oficial. Asalto al paraíso (1992) de Tatiana Lobo y La casa de los Mondragón (1998) de Gloria Elena Espinoza dan testimonio de este proceso.

De acuerdo con Vargas, la novela contemporánea centroamericana abre espacios para dar cuenta de la heterogeneidad cultural del área, por ello se reconstruye la realidad desde perspectivas distintas a las empleadas anteriormente, ejemplo clave de ello es la incorporación de la voz femenina y del discurso ecológico. La inserción de estos discursos emergentes es una búsqueda de afirmación para grupos y posiciones tradicionalmente subordinados. María la noche (1985) de Anacristina Rossi y Desconciertos en un jardín tropical (1999) de Magda Zavala, son claros esfuerzos en este sentido.

Un último elemento marcador de esta noción historiográfica de novela contemporánea lo constituye para Vargas el desencanto ante la realidad expresado por los textos. Considera el autor que desde Diario de una multitud (1974) de Carmen Naranjo, se comenzó a proponer un desconcierto ante los sistemas políticos y las posibilidades de desarrollo del ser humano, lo cual se acentúa en las décadas siguientes, básicamente con el cuestionamiento de los procesos revolucionarios, hasta llegar a Cruz de olvido (1999) de Carlos Cortés, obra que sintetiza el sentimiento de frustración ante la realidad.

Luego de este rico panorama, Vargas dedica un capítulo a la figura de Sergio Ramírez como escritor, político y revolucionario, donde en forma exhaustiva estudia las diversas facetas de uno de los escritores más prolíficos de Centroamérica. De amplio interés son las observaciones que hace el crítico sobre Mentiras verdaderas (2001) de Ramírez, puesto que examina la idea de la verosimilitud, expresada en el enunciado de que la realidad tiene que copiarse a sí misma, uno de los pilares básicos en los que se sustenta el trabajo literario de Sergio Ramírez.

Seguidamente, el libro nos ofrece tres capítulos analíticos sobre las novelas más destacadas de Ramírez: Castigo Divino (1988), Un baile de máscaras (1995) y Margarita, está linda la mar (1998). En el primero de ellos, se realiza un pormenorizado estudio de la interdiscursividad; aquí se pone en evidencia la relación de Castigo Divino con la historia, las formas jurídicas, el discurso policíaco, el folletín y las estrategias periodísticas. Todos ellos funcionan como parodias de maneras expresivas y también de la realidad social.

De Un baile de máscaras, explica Vargas la escritura como juego, la ironía de Ramírez, y un fin último: expresar una dimensión carnavalizada de la sociedad nicaragüense de la década de 1940. Esta novela, nos dice el estudio, “representa una especie de liberación del autor de las ataduras ideológicas que lo habían marcado en sus novelas anteriores al triunfo de la Revolución Sandinista” (246).

Margarita, está linda la mar se fundamenta en la reelaboración de la historia nicaragüense con base en dos personajes claves: Rubén Darío y Anastasio Somoza García. Para Vargas, de trata de una metáfora ambivalente de la nación: por un lado la gloria y por otro la tragedia del abuso del poder. En esta tensión histórica se inscribe la preocupación de Ramírez por desmitificar ambos sujetos, explorando en su compleja condición humana.

José Ángel Vargas indaga de manera acuciosa y con grandes aciertos interpretativos en la novelística de Ramírez y en su función autoral e intelectual. Asimismo, establece los vínculos pertinentes con la historia social, política, económica y cultural de Nicaragua y de Centroamérica que la narrativa de Sergio Ramírez entabla, convirtiendo el estudio en una rica exploración de las comunicaciones de la literatura con la vida social de la región.

La novela contemporánea centroamericana. La obra de Sergio Ramírez Mercado es una inmersión en el complejo y proteico mundo de la obra de Ramírez y un lúcido viaje por la narrativa centroamericana de las últimas décadas.

 

Vargas, José Ángel, 2006: La novela contemporánea centroamericana. La obra de Sergio Ramírez Mercado. San José: Ediciones Perro Azul

© Francisco Rodríguez Cascante


*Istmo*

*¿Por qué existe Istmo? *¿Qué es Istmo? *¿Quiénes hacen la revista? *¿Cómo publicar en Istmo?*

*Consejo Editorial *Redacción *Artículos y Ensayos *Proyectos *Reseñas*

*Noticias *Foro Debate *Buscar *Archivo *Enlaces*

 

*Dirección: Associate Professor Mary Addis*

*Realización: Cheryl Johnson*

*Modificado 10/10/07*

*Istmo@wooster.edu*

*© Istmo, 2007*

Web Design SWS CR © Istmo - 2000-2010